Paseo del Petit Ry a Buston

1. La Boisette

De espaldas a la iglesia, tomar a la derecha. Recorrer alrededor de 400 m entre las villas de la avenue Van de Walle. En la rotonda, hacer una centena de metros hacia la izquierda por la rue de Pinchart. Tomar el pequeño sendero justo antes del bosque de la Boisette que rodea el castillo y el barrio del mismo nombre. Esta zona fue una de las últimas zonas desbrozadas en el siglo pasado.


2. Vista hacia la aldea del Puits

Siguiendo el camino y pasando por los campos, nos dirigimos hacia la aldea del Puits. Esta antigua vía de enlace se sitúa en plena zona agrícola y ofrece vistas abiertas sobre el Puits, Céroux… En el primer cruce, tomar a la derecha para encontrar el valle del Pinchart.


3. La capilla de Notre Dame de Lourdes

Luego de atravesar la rue de Pinchart, importante vía de enlace,  nos dirigimos hacia la rue des Prairies. A la izquierda, antes de la bajada del camino pavimentado, descubrimos la pequeña capilla Notre Dame de Lourdes.

4. Las plantaciones de berro de la rue des Prairies

Sobre el talud del pequeño valle labrado por el Pinchart, riachuelo de segunda categoría administrado por la Provincia del Brabante Valón, notaremos la presencia del fresno, de la retama, del aliso (agnus glutinosa)… En el puente, disfrutamos de la vista sobre el valle. A la derecha, una antigua plantación de berros, hoy en día abandonada, fue invadida por plantas sometidas a medios húmedos: branca ursina, epilobio, equiseto, sauce… Luego del Pinchart, recorrer 200 m hasta la rue des Vergers. En la confluencia, tomar a la derecha. Atención, en el pequeño cruce 150 m más lejos, permanecer en la rue des Vergers.

5. Los taludes de la rue des Vergers

Adornado de robles sésiles, de cerezos tardíos, de cerezos silvestres, de saúcos negros, de espinos y de boneteros, este rincón desemboca en la rue du Charnois.  Tomamos a la derecha hacia la rue Léon Dekaise.

6. El monumento al muerto de la rue Léon Dekaise

Después del monumento levantado en honor de un militar de la localidad muerto en combate en la esquina de la rue de l’Escadron Brumagne, recorremos todavía 200 m por la rue Léon Dekaise antes de tomar la Drève des Volontaires (justo antes del puente del ferrocarril).


7. El bosque de la drève des Volontaires

Esta pequeña antigua vía forestal bordeada de árboles por donde podían pasar las carrozas serpentea entre la línea del ferrocarril y un bosque de álamos, de sauces y de alisos. Notamos también la presencia de fresnos, de robles rojos del norte y de lúpulos. Al salir del bosque, atravesamos el Pinchart para desembocar justo delante de la entrada del bosque de Buston.

8. Le bosque del Buston

Este bosque municipal de alrededor de 5 hectáreas, situado en una zona urbanizada. Constituye un espacio de vida para una colonia de murciélagos arborícolas (en verano), varias aguzanieves así como también ranas rosadas. Antes de regresar hacia el Pinchart tomando la rue du Moulin à Eau, lo invitamos a dar una vuelta.


9. El antiguo Molino de agua

Siguiendo la rue du Moulin à Eau, pasamos delante del antiguo molino de agua cuyos edificios datan de 1752. Cincuenta metros más lejos, tomamos el fond du Ry a la izquierda.


10. Los sauces del Fond du Ry

En la pradera entre el Fond du Ry y el Pinchart, observamos varios sauces viejos desmochados. Este árbol bien conocido  por los antiguos pobladores por sus virtudes terapéuticas (el ácido salicílico es la base de la aspirina) es aún hoy utilizado por los criadores de conejos que depositan con regularidad ramas de esta especie en las conejeras.

11. La zona húmeda del Fond du Ry

Esta zona donde nacen varias fuentes ofrece un biotipo, una flora y una fauna particulares. La reina de los prados florece aquí de junio a septiembre. En la primavera, podemos también admirar algunas orquídeas. La lathraea clandestina introducida en nuestro país por los monjes cistercienses que vivían en la granja de Balbrire también está presente en este lugar. Esta planta muy poco común en Bélgica, parasita álamos y alisos y crece únicamente a lo largo de los arroyos. Se pueden encontrar fácilmente especies como el jilguero, el lúgano, el escribano palustre, el mosquitero común, el colirrojo tizón o el herrerillo.

12. El estanque del fond du Ry (¡PRIVADO!)

Antes de girar a la izquierda por el camino de Lasne, distinguimos un bello estanque detrás de algunos olmos. En otro tiempo, alimentado por fuentes, servía de reserva de agua para el molino situado más abajo. Hoy en día constituye una zona de puesta de ranas verdes.


13. Las zonas húmedas del camino de Lasne

Al remontar el Pinchart hacia la granja de Balbrire, podemos descubrir varias plantas de medios húmedos entre las que se encuentran particularmente el cirsio palustre, una especie de cardo bastante ornamental y la cardancha. 

14. La granja de Balbrire

Desembocamos delante de la bella granja de Balbrire (siglo XVIII), cuyo nombre recuerda la presencia de unos brezales que fueron arrancados bajo el reinado de María Teresa de Austria. Giramos luego a la izquierda en dirección de la rue du Corbeau. El pequeño valle de Balbrire, con sus bosquecillos, sus estanques, su alineación de árboles presenta un gran interés paisajístico. En el prado a la derecha, notamos la presencia algunos viejos árboles frutales muertos. Estos árboles presentan a menudo cuevas que la lechuza utiliza para su nidificación. La conservación de un viejo árbol es también útil para la supervivencia de otras especies: herrerillos, colirrojos, pájaros carpinteros, agateadores, murciélagos, insectos y pequeños mamíferos.


15. El arenal del Cuervo (La sablière du Corbeau)

Al llegar a la rue du Corbeau, tomaremos a la derecha, un pequeño sendero muy poblado de árboles  para encontrar nuestro punto de partida. Este arenal no es explotado desde hace unos veinte años. Hoy en día es objeto de un terraplenado parcial.


El Bosque del Buston en detalles (Bois du Buston)

Un itinerario fue realizado para permitir a los visitantes dar la vuelta al bosque y descubrir las tres zonas que lo componen.

La zona baja, a la derecha, está ocupada por una sucesión de estanques. El estanque inferior, bien visible desde la entrada del bosque, está destinado a la práctica de la pesca. Bordeado por juncos, lirios, por algunos alisos o sauces, representa un interés paisajístico evidente.

Bordeando el cercado hacia la parte alta, descubrimos la segunda zona situada en la parte superior. Formado por un macizo arbolado de olmos, de alisos, de fresnos, de robles rojos del norte, de álamos y de sicómoros, esta extensión ha sufrido mucho durante los últimos 50 años. Con el fin de devolverle vida a este bosque, una selección de latizal (los retoños que crecen sobre los antiguos tocones) está en curso desde hace dos años. En la primavera, podremos admirar la alfombra de color por las anémonas de bosque.

Al bajar a lo largo del clos des Pinsons, bordeamos una zona húmeda muy interesante, poco visible y difícilmente accesible. El mantenimiento del carácter "salvaje" y particularmente del cinturón arbustivo apunta por una parte a limitar el pasaje hacia la pradera de carrizos (pantanosos), y, por el otro, a garantizar la quietud a la fauna y a la flora que se desarrollan en este lugar.