Historia

De Ottignies a Ottignies-Lovaina-la-Nueva

Ottignies, pequeña ciudad rural, parece existir desde la época carolingia. Un soldado colono llamado Otton obtuvo en recompensa por sus servicios, un vasto dominio que coincide con el río Dyle. El lugar, llamado Othenies en 1190, pasó a llamarse Ottignies 7 años más tarde.

Esta pequeña ciudad de provincia tomó vuelo gracias a la construcción del ferrocarril. El desarrollo económico que sobrevino conmocionó el paisaje social de la ciudad, trayendo obreros, ferroviarios y pasajeros de todo tipo que se instalaron en nuevos barrios residenciales.

Érase una vez una historia belga...

A mediados de los años 60, la Universidad Católica de Lovaina  establecida en  Leuven desde 1425, ve su población estudiantil dividirse entre flamencos y francófonos. Rápidamente estos últimos son expulsados de la Universidad al grito de « Walen Buiten » por sus compatriotas de habla neerlandesa. Esta pelea de comunidades, junto con el importante aumento de la población estudiantil, obliga al conjunto de facultades francófonas de la UCL a mudarse a Valonia. Pero, ¿Dónde?

Una mudanza urgente

Alentada por el gobierno, la UCL escribe a los municipios del cantón de Wavre: Yves Du Monceau, Burgomaestre de Ottignies es el único que reacciona de manera positiva a este llamado. El municipio de Ottignies será entonces elegido para acoger el proyecto sobre la meseta de Lauzelle, una extensión vasta de campos y de bosques de 920 hectáreas.

La primera piedra de la nueva ciudad fue colocada el 2 de febrero de 1971 por su Majestad el Rey Balduino y el 20 de octubre de 1972, la Universidad Católica de Lovaina recibía a sus primeros estudiantes sobre un sitio todavía en obras.

Lovaina-la-Nueva hoy

El número de habitantes ha sustituido al de los estudiantes y la ciudad no deja de desarrollarse.
La ciudad no es más la misma obra que antes pero las grúas todavía recorren el cielo de Lovaina-la-Nueva, dando origen a nuevos proyectos urbanos e inmobiliarios.